- Las más de 150 entidades que integran la Plataforma de Entidades Sociales alertan del riesgo de normalizar la exclusión y reclaman convertir los compromisos políticos en derechos efectivos
- «La pobreza es una responsabilidad compartida. Y solo desde una solución colectiva podremos erradicarla»
Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Plataforma de Entidades Sociales ha reclamado desde el Parlamento de Navarra que la lucha contra la pobreza y la desigualdad sea una prioridad política y que los compromisos adquiridos se traduzcan en medidas concretas que mejoren la vida de las personas.
En representación de las más de 150 organizaciones, la Plataforma ha recordado que la pobreza «no es inevitable ni responsabilidad individual de quien la sufre», sino que responde a causas estructurales, sociales, políticas y económicas.
La entidad ha mostrado además su preocupación por la normalización del rechazo y la culpabilización de las personas en situación de vulnerabilidad. «No podemos permitir que la pobreza termine convirtiéndose en la característica que defina a las personas que la sufren», ha señalado.
Según el indicador AROPE, el 16,5% de la población navarra está en riesgo de pobreza y/o exclusión social. La situación es especialmente grave para determinados colectivos: según el Observatorio Estatal de la Discapacidad, una de cada tres personas con discapacidad se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión social.
Además, la desigualdad entre países es cada vez más extrema. La Plataforma ha reivindicado una mayor apuesta por la Cooperación Internacional para el Desarrollo y por políticas que permitan abordar las causas estructurales de las desigualdades más allá de nuestro territorio.
Ante la gravedad de las distintas crisis ecosociales y políticas que afrontamos no ya en Navarra, sino de manera global, se necesita urgentemente optar por modelos económicos que se alejen del beneficio individual y de la acumulación de capital como objetivo único, devolviendo a la economía su visión comunitaria y de interés general. Para acabar con la pobreza hay que acabar con la concentración de riqueza, concretamente con la riqueza extrema: 3000 personas en el mundo poseen la misma riqueza que 4100 millones de personas, es decir, la mitad de la población. Estas desigualdades no son sólo obscenas, son un peligro directo para nuestras democracias.
En este contexto, ha reclamado reforzar el seguimiento y la evaluación del Pacto Navarro contra la Pobreza y la Desigualdad 2021-2030, para garantizar que los compromisos adquiridos se traduzcan en actuaciones concretas.
«Los pactos no pueden ser únicamente declaraciones de intenciones. Tienen que convertirse en decisiones. Y las decisiones tienen que traducirse en derechos efectivos», ha defendido la Plataforma.
Finalmente, queremos reivindicar el papel de las entidades sociales. Llevamos años acompañando, detectando necesidades, generando alternativas y trasladando a las instituciones una realidad que conocemos de cerca así mismo han hecho un llamamiento a no normalizar la pobreza ni el rechazo hacia quienes la sufren.
«La pobreza es una responsabilidad compartida. Y solo desde una solución colectiva podremos erradicarla»