• Así lo trasladan el presidente de FIAPAS y la presidenta de la CNSE en una entrevista en la edición 385 de ‘Cermi.es semanal’
  • La publicación incluye, entre otros contenidos, una entrevista con la presidenta del CERMI Castilla-La Mancha, Cristina Gómez
  • Se puede acceder a todos los contenidos en este enlace: http://semanal.cermi.es/boletin/1107.aspx

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) y la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (FIAPAS) reclaman que se garantice la accesibilidad de la comunicación y la información durante la pandemia de coronavirus, para no dejar atrás a las personas sordas o sordociegas.

Así lo han puesto de relieve los presidentes de FIAPAS y la CNSE, José Luis Aedo y Concha Díaz, en sendas entrevistas concedidas a ‘Cermi.es semanal’, en la que destacan que se han producido avances pero que hay mucho margen de mejora. Se puede acceder a todos los contenidos de la edición 385 de esta publicación en este enlace.

José Luis Aedo denuncia la falta de una estrategia de accesibilidad para las personas con discapacidad auditiva y señala que “cada ocasión en la que un servidor público comparece para ofrecer información a los ciudadanos es una ocasión en la que faltan los medios de eliminación de barreras de comunicación. Las personas con discapacidad auditiva son ciudadanos españoles como el resto y tienen el derecho a que la información les llegue en formatos accesibles para poder cumplir adecuadamente las mismas obligaciones que se reclaman a quienes no tienen discapacidad”, por lo que exige que se garantice en todo momento el subtitulado.

Además, advierte de que “las personas sordociegas acceden a la información audiovisual por la transcripción que hacen sus equipos de la señal del subtitulado a la línea braille”, por lo que “si una información no se emite subtitulada, la persona sordociega no accederá a ella”.

Por su parte, la presidenta de la CNSE agradece que el Gobierno esté incorporando la interpretación a la lengua de signos española en todas sus comparecencias, aunque advierte de que tendría que mejorarse el acceso a las campañas informativas, y a toda la publicidad oficial que se está generando sobre el COVID-19, mediante textos escritos y lengua de signos, y no olvidar a la población sorda para quienes esta lengua es absolutamente necesaria ya que constituye su principal forma de comunicación . “El acceso a la información en tanto que derecho fundamental establecido en nuestra Constitución, no puede ser un privilegio ni cuestión de mayorías”, añade.

Igual de importante en cuestiones de salud, de seguridad, de acompañamiento, de atención psicológica, servicios para el empleo, seguridad social, y tantas otras gestiones con la administración pública, es garantizar el acceso a la comunicación de todas las personas sordas, cualquiera que sea su forma principal de comunicación. “Nos hemos encontrado de repente en un mundo donde la comunicación telefónica es la principal forma de acceso a servicios sanitarios, de seguridad, atención y seguimiento domiciliario a mayores, atención psicológica, contra la violencia de género, etc. Y la accesibilidad que puedas encontrar en todos estos ámbitos, la facilita la red asociativa de la CNSE”.

Ambas organizaciones destacan su predisposición para seguir colaborando con las administraciones y garantizar así la accesibilidad para las personas sordas de los mensajes relacionados con esta pandemia.

RESPUESTA DEL TERCER SECTOR

Por otra parte, la presidenta del CERMI Castilla-La Mancha, Cristina Gómez, ha trasladado en la entrevista que incluye la publicación su preocupación por la falta de material de protección de desinfección disponible en las residencias y centros asistenciales de la discapacidad, uno de los sectores más afectados durante la pandemia en la región.

Respecto de las entidades que prestan servicios residenciales, “estamos analizando cómo ayudarlas para dotarlas de equipos de protección individual (EPI), pero nos encontramos con un mercado salvaje, desabastecido o con unos precios absolutamente elevados”, señala Gómez, quien asocia, además, esta escasez a “los recortes en dependencia y servicios sociales de la otra crisis”.

Sin embargo, pese a las dificultades y el descenso de la actividad asistencial por culpa de la pandemia, Cristina Gómez explica que se han desarrollado iniciativas como la atención telemática o acuerdos para garantizar la labor asistencial en los domicilios a las personas con discapacidad o mayores.

Por último, destaca, entre otros contenidos, un artículo del presidente de Predif, Francisco Sardón, en el que resalta el dinamismo y la rapidez de la respuesta de las entidades del Tercer Sector en sus distintos servicios evidencia que “son las organizaciones mejor estructuradas, más dispuestas y con mayor agilidad para afrontar una crisis como la que estamos viviendo”. No obstante, teme que el sector sufra recortes económicos durante o tras esta crisis sanitaria.

Fuente: CERMI Estatal.