Ir al menú
Abrir barra de herramientas

Herramientas de accesibilidad

ALCER Navarra reclama vacunación prioritaria para pacientes renales en la segunda etapa

  • Un 3% de enfermos renales de con COVID son Navarros, según un estudio de la Sociedad Española de Nefrología, SEN
  • La tasa de mortalidad de los enfermos renales, la frecuencia del tratamiento, una media de edad avanzada de los pacientes y el uso del trasporte sanitario para acudir al tratamiento, son factores de alto riesgo de contagio
  • Pacientes, profesionales que les atienden y familiares deben estar incluidos en la priorización

Ante el preocupante aumento de infecciones y muertes en España, que también afectan a Navarra, a causa de la tercera ola de la pandemia por SARS-CoV-2, la Asociación para la lucha contra las enfermedades renales, ALCER Navarra, reclama la vacunación prioritaria de las personas en tratamiento renal sustitutivo en la segunda etapa del calendario de vacunación en Navarra, que está a punto de implementarse.

Desde ALCER Navarra entendemos que una vez vacunados los profesionales sanitarios de primera línea y las personas mayores que viven en residencias, deben ser las personas en tratamiento de hemodiálisis y los profesionales que les atienden los próximos en vacunarse, por delante incluso de las personas mayores que viven en su domicilio. La razón es el elevado riesgo de muerte que tienen las personas en tratamientos de hemodiálisis (tasa de mortalidad del 26,7% según el último informe de la Sociedad Española de Nefrología); pero a lo que se suma que son personas que deben acudir a su tratamiento 3 veces por semana, y que utilizan transporte sanitario compartido con otros enfermos, aumentando su riesgo de contagio, ya que deben seguir utilizándolo incluso si contraen la enfermedad. A todo esto se une que estas personas suelen tener edad avanzada (edad media de 67 años, pero con un alto porcentaje de mayores de 75 años).

Estos pacientes deberían ser vacunados en sus propios centros, dónde acuden cada 2 días a su tratamiento de hemodiálisis, puesto que cuentan con profesionales adecuados y así evitar riesgos innecesarios si se acudiera a su vacunación en centros de atención primaria.

Del mismo modo, en esta segunda etapa de vacunación, y como ha quedado acreditado por número de contagios y tasa de mortalidad, también debería vacunarse las personas con un trasplante renal, personas inmunodeprimidas de alto riesgo.

A primeros de enero ya eran 3.588 las personas en tratamiento renal sustitutivo las que se han infectado en España, de los cuales cerca de una 3% son pacientes navarros, y vemos con gran preocupación que los niveles de contagio y fallecimientos tienen una progresión más rápida que la de las curaciones.

Son los pacientes en tratamiento de hemodiálisis en centro los más afectados, siendo el 49,5% de todos los pacientes en tratamiento renal sustitutivo infectados y que suponen el 8% del total de pacientes en este tratamiento, todo ello sin contar los afectados en esta tercera ola que estamos sufriendo, ya que los últimos datos publicados se refieren al 2 de enero de 2021.

No hemos tenido comunicación con la Consejería de salud pero hemos recibido información del Ministerio de Sanidad sobre previsiones de vacunación en esta segunda etapa y los pacientes renales en tratamiento renal sustitutivo (diálisis y trasplante renal), estaban incluidos, pero no nos han informado de la prioridad respecto a otros colectivos. Tampoco ha sido aprobado aún el orden en el Consejo Interterritorial de Salud.

Asistimos con preocupación el miedo y la incertidumbre de los enfermos renales y sus familias antes estos retrasos, infoxicación y las irregularidades en el plan de vacunación, que no hacen sino aumentar las dudas y la angustia a que esta situación aumente de forma exponencial la tasa de contagios o fallecidos en las personas en tratamientos renales sustitutivos.

Aún estamos a tiempo de evitar a numerosas personas malos tragos, limitaciones y auto restricciones personales para evitar el contagio sus consecuencias que sumar a una enfermedad compleja y dura, así como el incremento de muertes entre las personas con enfermedad renal que son pacientes vulnerables y de alto riesgo -con una tasa media de mortalidad del 21% según el informe de la SEN-, como las que se encuentran en tratamientos de diálisis o trasplante, que al estar inmunocomprometidas, necesitan la vacunación para evitar el riesgo de infección y resultados adversos por la COVID-19.

Fuente: COCEMFE Navarra.