• La asociación ofrece ya en una veintena de localidades servicios como rehabilitación específica, apoyo psicológico, asesoramiento en derechos o alimentación terapéutica
  •  “Apelamos a los sanitarios para que aprovechen las herramientas que ofrecemos las asociaciones de crónicos para paliar la huella de la crisis en este colectivo, que supone un 3% de la población”

AFINA (Asociación de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Síndrome Químico Múltiple, y Electrosensibilidad de Navarra) ha reforzado sus servicios para atender “la situación de mayor deterioro” que viven las personas con estas afecciones, estando presente ya en una veintena de localidades navarras con servicios como rehabilitación integral, apoyo psicológico, asesoramiento en derechos o nutrición.

“En tiempos de COVID, con una atención primaria sobrecargada, apelamos a los sanitarios de todo Navarra a que aprovechen las herramientas que ofrecemos las entidades de pacientes crónicos para paliar la huella que la pandemia está dejando en las personas con salud más precaria”, explica Jokin Espinazo, presidente de AFINA, quien anima a los pacientes a que “recurran a nuestras entidades como apoyo a los recursos sanitarios”

“No es justo ver como la salud de muchas personas mengua sin activar los recursos que tenemos en nuestra mano, llegando a nuevas localidades, ofreciendo un mayor número de actividades y reforzando la atención telemática. Ya estamos presentes en toda la Comunidad foral, desde Leitza hasta Tudela, para ofrecer en todas las comarcas diferentes puntos de referencia  para que los pacientes puedan acercarse a conocer nuestros programas de intervención”, explica Espinazo, quien detalla que sólo el pasado año más de 250 personas acudían dos días por semana a sus actividades.

La Fibromialgia es una enfermedad crónica e incapacitante caracterizada por un dolor crónico en el aparato locomotor. Se trata de una alteración del Sistema de Sensibilización Central, al igual que el Síndrome de Fatiga Crónica, un cansancio físico y mental que no cesa con el reposo y la Sensibilidad Química Múltiple, intolerancia a todo componente químico, y Electrosensibilidad intolerancia a las ondas elecromagnéticas. Se calcula que entre el 3% y el 5% de las personas padece alguna de estas enfermedades, principalmente fibromialgia.

Un colectivo cuya salud se ha visto sacudida por esta pandemia, “con situaciones de personas que han visto como la fatiga y los dolores se han instalado en su día a día desde hace meses”. “La paralización machaca a nuestro colectivo y tanto tiempo sin acudir a terapias presenciales para paliar el dolor, con un servicio sanitario saturado, con miedo a salir de casa… ha dejado huella especialmente en quienes tenían un estado de salud más deteriorado”, explica Espinazo.

En este sentido, la asociación ofrece a las personas afectadas “herramientas” dirigidas a mejorar su autonomía y prevenir la dependencia, “que pueden servir de apoyo a los recursos sanitarios actuales, sobre todo en tiempos de coronavirus”. En concreto,  cuenta con un programa de Rehabilitación Integral Específica para mejorar el estado de salud y limitar el dolor, que se complementa con otras actividades saludables como aquagym.

Asimismo, la asociación ofrece herramientas de aprendizaje psicológico para “reducir la ansiedad y tomar un mayor control sobre el dolor”, así como el programa de alimentación terapéutica, para conocer qué alimentos libres de sustancias químicas ayudan a mejorar los síntomas asociados a estas enfermedades. Por último, pone al servicio de las personas afectadas una consultoría en derechos para apoyarles en cuestiones como el certificado de discapacidad o incapacidades laborales.

“Pacientes, sanitarios y entidades sociales podemos juntos mejorar la salud y la calidad de vida de las personas, una responsabilidad de todos y todas”, concluye Espinazo.

Fuente: COCEMFE Navarra.